En la provincia china de Sichuan, conmemoración de san Agustín Zhao Rong, presbítero y mártir, Sacerdote diocesano chino que, siendo antes uno de los soldados que escoltaron a Mons. Dufresse desde Chengdu hasta Beijin, había quedado impresionado por la paciencia de éste y había pedido ser contado entre los neófitos: una vez bautizado, se le mandó al Seminario y después se ordenó sacerdote. Al recrudecerse la persecución, fue encarcelado por el nombre de Cristo, arrestado, sufrió crueles suplicios y después en un día desconocido de primavera afrontó la muerte (1815).
Nació en 1746 en la provincia de Kweichow (China), en el seno de una familia pagana. Siendo aún joven, se incorporó como guardia comunal de Wu-Chuan. Era su misión la de vigilar a los cristianos detenidos entre quienes se encontraba el misionero P. Mei, quien, con sus continuas pláticas, animaba en la fe a sus hermanos en Cristo. Las palabras de este sacerdote “calaron” profundamente en el joven guardia comunal, hasta solicitar que se le administrase el Sacramento del Bautismo.\
Lo recibió el 28 de agosto de 1776, festividad de san Agustín. Años después, en mayo de 1781, fue ordenado sacerdote y destinado a la extensa región de Yunnam. Aquí dedicó todas sus energías a la predicación y a la celebración de los Sacramentos.
El final era de esperar: fue apresado y duramente torturado a fin de que apostatase de su fe cristiana. Pero estaba muy convencido de las palabras del Salmo: «La ley del Señor es perfecta: es descanso para el hombre».
El 1 de octubre del año 2000, el papa Juan Pablo II canonizó a Agustín Zhao Rong, que sufrió la muerte de martirio por no renegar de su fe en Jesús, el único Señor, hecho éste que ocurrió el año 1815 posiblemente el 21 de marzo.