Monición para la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios

Moniciones Ciclo A-B-C

Por: P Domingo Vásquez | Fuente: Catholic.net

1 de enero

Monición de entrada:

!Feliz Año Nuevo! Hermanos en Cristo y María.
Hoy la Iglesia nos presenta a la Madre de Dios en esta fiesta que desde el siglo quinto, fue la primera fiesta mariana de la Iglesia. Por su SI a la voluntad de Dios, María dio a luz a la fuente de la gracia, a la salvación del mundo. Por eso ella es Madre de Dios y Madre de la Iglesia. Ella es símbolo de la comunidad cristiana, en donde los creyentes, encontramos a Cristo.

Primera Lectura: Números 6, 22-27 (Fórmula de bendición sobre el pueblo israelita)

La presencia de Dios en el Antiguo Testamento, fue asociada a su Nombre invocada en bendición. Estamos bendecidos con la presencia de este Dios en nosotros. Aarón nos presenta esta bendición en esta lectura.

Segunda Lectura: Gálatas 4, 4-7 (Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer)

Dios Padre envió a su Hijo para que podamos ser sus hijos. Cristo nació de María para liberarnos y salvarnos. En esta corta lectura Pablo nos habla sobre María.

Tercera Lectura: Lucas 2, 16-21 (A los ocho días le pusieron el nombre)

María guardaba en su corazón todas las cosas del nacimiento de su Hijo. Ella le puso por nombre Jesús, nombre en el que somos todos salvados.

Oración Universal

A cada plegaria respondan, por favor: Que tu Santa Madre, Señor, interceda por nosotros

1. Por el Papa N., por nuestro obispo N., por todos los pastores de la Iglesia: para que sean incansables mensajeros de la verdad y testigos de la paz, al servicio del pueblo de Dios. Roguemos al Señor.

2. Por todos los que tienen particulares responsabilidades políticas, educativas y sociales: para que sepan proyectar y construir la verdadera paz, que nunca se desanima, que cura las heridas y que protege y promueve la vida. Roguemos al Señor.

3. Por las familias: para que realicen dentro de sí el modelo de humanidad reconciliada en el amor e irradien en su entorno el evangelio de la paz. Roguemos al Señor.

4. Por las víctimas de la violencia, por los perseguidos, los marginados, los oprimidos: para que se les reconozcan sus derechos de hombres libres y se respete en ellos la imagen del Hijo de Dios, hecho hombre por nosotros. Roguemos al Señor.

5. Por todos nosotros: para que sepamos experimentar la paz en la casa, en la escuela, en el trabajo y en todos los campos de la convivencia humana. Roguemos al Señor.

Exhortación Final

(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 42)

¿Cómo podremos, Señor Jesús, bendecirte como tú te mereces,
por Santa María la Virgen madre bendita y madre nuestra,
y proclamarla también dichosa a ella por generaciones sin fin,
sino con el piropo evangélico de aquella mujer del pueblo:
Bendito el vientre que te llevó y los pechos que te criaron?
En verdad, su gloria ennoblece a todo el género humano.

Tú que nos diste a María como modelo de mujer creyente,
como ejemplo de discípula tuya, como madre de la Iglesia
y como imagen esplendorosa de la misma en su plenitud final,
concédenos caminar como ella en la fe y en tu seguimiento,
respondiendo fielmente al sí de las promesas cumplidas.

Amén.