La Palabra de este segundo domingo de Navidad podría resumirse en que el Padre nos ha bendecido con toda clase de bienes espirituales, entre los que sobresale el don mesiánico de Jesús (segunda lectura), el único que ha visto a Dios y lo puede revelar (evangelio). Dios ha bendecido a la Humanidad desde siempre, primero al pueblo de Israel (primera lectura) y ahora, como Palabra eterna que ha tomado carne mortal en Jesús, a su nuevo pueblo (evangelio).
El texto del evangelio del día, Prólogo o comienzo del evangelio de Juan, aunque fue lo último que se escribió, como un resumen final puesto en el comienzo, y es una de las páginas más conocidas, y menos fáciles también, de todo el NT. Es un tratado completo de teología, suficiente para meditar sobre los misterios de Dios y del ser humano explicados en Jesús. Juan presenta su visión de Jesús, Palabra viva de Dios, y describe el recorrido de esta Palabra, que estaba junto a Dios desde el principio de la creación y por medio de ella todo fue creado, y es una expresión de su palabra. Y aun estando presente en todo, el Verbo se ha metido todavía más en nosotros, se ha hecho carne en Jesús, ha vivido en medio de nosotros, ha desarrollado su misión y ha vuelto al Padre. En todo lo que dice y hace revela al Padre: “Quien me ve, ve al Padre” (14,9). “Yo y el Padre somos una misma cosa” (10,30)
Los no iniciados en los textos bíblicos no sabrán captar el gran anuncio que el pasaje proclama. Parecerá algo así como un trabalenguas religioso-filosófico que no es fácil de explicar a quien se pregunta sobre si Dios existe, porque el escrito no sólo afirma tal cuestión, sino que proclama que el Hijo de Dios se ha hecho humano como nosotros. Parecerá un absurdo, para quienes ven en Dios algo lejano y sin sentido, una fantasía más, e incluso alguien que nos incomoda con sus caprichos despiadados. Y por ello, no le hacen sitio en su corazón.
Bajo la forma de poema profundo, misterioso y solemne, Juan ofrece un resumen de lo que dirá sobre Jesús a lo largo de su evangelio, como un resumen puesto al principio. Probablemente este poema es una adaptación de un cántico de la comunidad primitiva que expresaba en él su experiencia de Jesús, Palabra de Dios. El género poético ayuda a descubrir y expresar las cosas que están en el interior de la persona misma. También hoy tenemos cantos y poemas que traducen y comunican quién es Jesús para nosotros.

Recent Comments